El Gobierno Vasco planteó subir el IRPF y eliminar las deducciones por vivienda y edad
las diputacionesbloquearon todas la propuestas en la reunión del OCT
Lakua presentó una batería de medidas con diferentes opciones al alza o de supresión
Se trataba sólo de una batería de medidas para ser analizadas, pero lo cierto es que todas las propuestas planteadas por el Gobierno Vasco en la reunión del Órgano de Coordinación Tributaria (OCT) el pasado martes fueron desestimadas. Las diputaciones rechazaron casi punto por punto todas ellas; sólo se salvó la eliminación de la deducción del cheque de 400 euros de Zapatero -una medida que el Gobierno español también suprimirá y siempre contó con el rechazo de las haciendas forales- y el incremento del tipo al que tributa el ahorro.
La reforma fiscal pasó del todo a la nada en esa reunión. De hecho, el ambicioso planteamiento inicial del Ejecutivo López terminó convirtiéndose en un retoque muy superficial. Las diputaciones, que son las que aprueban las normas forales, apostaron por ajustarse el cinturón y endeudarse para no tocar el bolsillo de los ciudadanos. Y frenaron en seco la posibilidad de subir de forma generalizada los impuestos.
Fuentes forales explicaron a este periódico que es hasta cierto punto lógico analizar todas las posibilidades, pero que el Gobierno debe hacer propuestas "con los pies en el suelo" y tener un "rumbo claro" en temas como la fiscalidad. En cambio, su propuesta estaba "basada en políticas irreales".
impuesto de sociedades El Departamento vasco de Hacienda envió su propuesta a las diputaciones en julio, cuando todavía no se había cerrado la campaña del Impuesto de Sociedades. Las autoridades tributarias forales habían advertido de que era necesario conocer los datos de la recaudación empresarial para conocer el calado de la caída de los ingresos y buscar vías para amortiguarla. El desplome ha sido del 30%, casi 500 millones.
Antes de conocerse esa cifra, la Dirección de Administración Tributaria del Gobierno Vasco ya "estaba trabajando" en cómo atajar la caída de la recaudación, según la circular remitida a las diputaciones. El resultado es la batería de medidas que fue frontalmente rechazada el pasado martes. La propuesta de Lakua ofrecía varias posibilidades de reforma o eliminación en cada uno de los apartados que conforman el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).
Así, el Gobierno Vasco planteó varias posibilidades, entre las que se hallaban aumentar un punto el marginal mínimo, tres el máximo, incrementar un punto todos los tramos e incluso recuperar la tabla de 2007 con diversas modificaciones. Además, sugirió suprimir la deducción por vivienda, tanto en adquisición como en alquiler, o reducir los tipos aplicables al 10% y al 15%.
Asimismo, contempló una hipotética supresión de la deducción por edad para los mayores de 65 años y una reducción lineal de 150 euros o una de 100 euros en el tramo superior en las bonificaciones de los rendimientos de trabajo.
Por otro lado, propuso incrementar del 18% al 20% el tratamiento en el IRPF a las rentas de capital y eliminar el peaje fiscal aplicable a los cambios de fondos de inversión. Por último, coincidía con Zapatero en eliminar la deducción de 400 euros en el mismo Impuesto de la Renta.
Las diputaciones dieron carpetazo a la batería de medidas esbozadas excepto a las relativas a las rentas de capital y los 400 euros. Para los Ejecutivos forales, se trata de buscar un equilibrio entre el margen de recaudación de ciertas actuaciones y el número de individuos afectados. Son decisiones que las haciendas vascas consideran no deben tomarse a la ligera en función de la coyuntura económica y guiadas sólo por un afán recaudatorio, sobre todo cuando el actual régimen fiscal sólo lleva dos años vigente. Ese debate de calado quedará pendiente para el futuro, cuando el huracán de la crisis haya pasado y los planteamientos se puedan hacer con mayor serenidad.
Pese al clima de relativa desconfianza, las cuatro patas de la Hacienda vasca -las tres diputaciones y el Ejecutivo autónomo- encontrarán el próximo mes más puntos de encuentro que de controversia en el Consejo Vasco de Finanzas. Todo ello a pesar del recurso presentado esta semana por Zapatero contra la decisión que le obliga a devolver a la CAV 450 millones de euros en concepto del IVA cobrado a Rover por unas exportaciones realizadas desde Álava. La devolución de ese dinero, defienden fuentes forales, tendría mayor impacto en las arcas públicas que algunos de los planteamientos de López.